Art-Grass Cesped Artificial.

Especialistas en Césped Artificial.

Mantenimiento del Césped Artificial.

Escrito por Art-Grass 18-11-2016 en CespedArtificial.. Comentarios (0)


Para mantener el césped intacto y como el día de la instalación sería recomendable:

  • Cepillar el césped artificial una vez al mes. Haciéndolo en el sentido contrario a las fibras, levantaremos las fibras, limpiaremos la materia orgánica depositada y recolocaremos la arena de sílice.
  • Regarlo. Hacerlo con una vez al mes sería suficiente y esto nos ayuda a mantenerlo limpio. En verano lo podemos hacer más frecuentemente ya que bajará la temperatura. La humedad se deposita en la arena de sílice y mantiene el frescor habitual de un césped natural. No se recomienda regar si las temperaturas están bajo cero ya que el hielo puede ir desgastando la base de latex con el paso de los años. Si riegas frecuentemente el césped, se estará más fresco en él y te aseguras de que las propiedades del color se mantengan durante más tiempo. También evitarás que se incrusten las manchas y alargarás la vida útil del césped artificial.
  • Eventualmente es aconsejable aplicar un higienizador. Para evitar que se asienten bichos o bacterias en el césped. Suelen ser productos químicos rebajados para evitar dañarlo. Nosotros aconsejamos aplicar nuestro producto ArtGrass que además de asegurar un césped libre de bacterias nos da un olor a césped recién cortado.
  • Reposición de arena de sílice. Con el viento y el tránsito, la arena puede acumularse en un sitio, desplazarse o incluso disminuir la cantidad. Es recomendable por tanto reponerla para que su césped se mantenga erguido. Antes de comenzar cepille y riegue la superficie, y posteriormente aplique la nueva capa para rellenar los huecos vacíos y así cuidar el nivel de carga que ha de ser equitativo.

¿Es viable el fútbol de elite sobre césped artificial.?

Escrito por Art-Grass 11-11-2016 en CespedArtificial.. Comentarios (0)

¿Es viable el fútbol de élite sobre césped artificial? El caso FIFA Women World CupTM

José Luis Felipe*, Pablo Burillo*, Álvaro Fernández-Luna* y Jorge García-Unanue* 

La gestión de los campos de fútbol ha sufrido grandes cambios en los últimos años . Los gestores deportivos tienen como objetivo buscar la rentabilidad social y económica de estas instalaciones en pos de incrementar la satisfacción de los usuarios .En la búsqueda de esta rentabilidad, la utilización de césped artificial en lugar de hierba natural puede tener un papel determinante para el gestor deportivo. Claudio (2008) calculó que un campo de fútbol de césped artificial puede tener un uso 700% superior a su homólogo natural, que solo permite un uso entre 6- 8 horas por semana (Stiles, James, Dixon y Guisasola, 2009). Otra ventaja que presentan los campos de fútbol de césped artificial es la necesidad de un menor mantenimiento (James y McLeod, 2008). Fleming (2012) observó que los costes totales anuales pueden llegar a ser similares entre ambas superficies, pero que el coste por hora de uso del césped artificial es menor dada la mayor disponibilidad horaria de uso. Este hecho no puede ser obviado cuando hablamos de gestión deportiva, ya que es uno de los aspectos más determinantes a tener en cuenta a la hora de rentabilizar una instalación (Burillo, Gallardo, Felipe y Gallardo, 2012a).

en acciones de juego (Andersson, Ekblom, y Krustrup, 2008; Sánchez-Sánchez et al., 2016).

Si bien es cierto que en cuanto a la rentabilidad económica y social, el césped artificial sale claramente favorecido, la ciencia se ha preguntado qué ocurre en cuanto a los aspectos de seguridad, calidad y espectacularidad del juego (Burillo et al., 2012a; Sandkuehler, Torres y Allgeuer, 2010). Además encontramos numerosos estudios en los que se ha analizado la opinión de los agentes involucrados en el desarrollo del juego desde una perspectiva cuantitativa (Burillo, Gallardo, Felipe y Gallardo, 2012b; Zanetti, 2009) y cualitativa (Felipe et al., 2013). De igual modo, se ha estudiado la diferencia de ambas superficies

Para este estudio fueron tomadas como referencia las 438 jugadoras (de 24 selecciones nacionales) participantes en el Mundial de Fútbol Femenino de Canadá 2015 (disputado en césped artificial) y las 283 jugadoras (de 16 selecciones nacionales) del Mundial de Fútbol Femenino de Alemania 2011 (disputado en hierba natural). Como criterio de exclusión, se eliminaron las observaciones correspondientes a las porteras y en las que las jugadoras habían disputado menos de 90 minutos en el torneo. Constituyendo la muestra final 205 jugadoras del Mundial de 2011 y 313 jugadoras del Mundial de 2015.

En todas estas investigaciones se pone de manifiesto que el césped artificial presenta las mismas o incluso mejores propiedades en ciertos entornos, justificando así su uso en el alto rendimiento deportivo. Sin embargo, existen muchas críticas sobre su uso en el alto nivel, principalmente justificadas por la modificación en el juego, a pesar de las campañas de FIFA para demostrar que es una superficie adecuada, tomando como principal exponente la Copa Mundial Femenina de la FIFA de 2015, jugada íntegramente en césped artificial. Por tanto, el objetivo de esta investigación fue comparar variables de juego en césped natural y césped artificial en un torneo de fútbol internacional de alto nivel.

Resultados

La fiabilidad fue evaluada por los autores tras contrastar los resultados de la codificación de 5 jugadoras seleccionadas al azar frente a los datos proporcionados por OPTA Sport. Los valores del índice de Kappa (K) oscilaron entre .95 y .98. Se tomaron como referencia 8 variables de rendimiento técnico-deportivo (% de éxito de pases; % de éxito de pases defensivos; % de éxito de pases en medio campo; % de éxito de pases ofensivos; % de éxito de pases cortos; % de éxito de pases largos; % de éxito de regates; % de éxito de entradas). Las variables fueron calculadas sobre el total de la muestra y por posición que ocupaban las jugadoras sobre el terreno de juego (defensas, mediocentros y delanteras). A su vez, las variables de estudio fueron dividas en 2 grupos: realizadas sobre hierba natural (Mundial 2011, Alemania) y sobre césped artificial (Mundial 2015, Canadá).

Se encuentran diferencias significativas en el porcentaje de éxito en todas las variables para al menos un grupo (en el total o en una de las 3 posiciones), excepto en pases defensivos. En dichas diferencias significativas se observa un mayor porcentaje de éxito en 2015 (césped artificial) respecto a 2011 (césped natural), con la única excepción de los pases largos, donde ocurre lo contrario.

Se calculó el porcentaje de éxito de cada acción técnica para poder operar con valores relativos y evitar parte del sesgo del

Por otro lado, las variables de porcentaje de éxito en regates y entradas muestran diferencias significativas tanto en el total de la muestra como en cada una de las posiciones. El torneo de 2011 presenta valores significativamente mayores en el porcentaje de regates con éxito respecto a 2015. Por el contrario, 2015 presenta



¿Es viable el fútbol de élite sobre césped

artificial? El caso FIFA Women World CupTM

un mayor porcentaje de éxito en entradas. La Figura 1 muestra de forma gráfica dichas diferencias, observando un claro posicionamiento por encima y por debajo de la línea de igualdad entre ambos mundiales.

diferencias, o estas fueron mejores en 2015 sobre césped artificial. Estos datos apuntan, cuanto menos, hacia la igualdad de propiedades del juego entre ambas superficies, corroborando los resultados obtenidos a nivel amateur (Fuller, Dick, Corlette y Schmalz, 2007), en otros deportes (Fuller, Clarke y Molley,2010), o test de entrenamiento (Brito, Krustrup y Revelo, 2012), donde el gestor puede elegir indistintamente césped natural o artificial enfocado al rendimiento deportivo. Sin diferencias aparentes entre superficies de juego, el éxito en un torneo queda asociado a la calidad técnica del equipo (Castellano, Casamichana y Lago, 2012; Collet, 2013;), al rendimiento físico (Bradley, et al., 2013), o a los aspectos tácticos y contexto específico del equipo (Carling, 2013; Di Salvo et al., 2007). No obstante, para que estos resultados se mantengan en el tiempo, es imprescindible que el césped artificial sea continuamente testado mediante la normativa vigente, ya que una merma de sus propiedades mecánicas podría perjudicar la seguridad del terreno de juego y la espectacularidad del juego (Burillo et al., 2012a).

El grupo de delanteros es el que muestra menos diferencias significativas entre 2011 y 2015, tan solo en regates con éxito (mejor en 2011) y entradas (mejor en 2015).

Discusión

La gestión de un campo de fútbol está sin duda influenciada por el pavimento instalado. En aquellas instalaciones donde se prevea tener un equipo en alto rendimiento, el gestor deportivo se encuentra con más disyuntivas a la hora de decidir qué superficie instalar respecto a campos donde entrenan y juegan categorías inferiores. Tradicionalmente, el césped artificial se planteaba como alternativa para competiciones amateurs y no para la élite o profesional (Felipe et al., 2013). No obstante, esta tendencia está cambiando sobre todo en países con climatología adversa (Andersson, et al., 2008). Los resultados obtenidos en este estudio demuestran que el porcentaje de éxito respecto al total de acciones de rendimiento técnico es mejor en césped artificial (Mundial 2015) en gran parte de las variables estudiadas (salvo en regates), tanto totales como por posiciones. En 26 de las 32 comparaciones realizadas, o no existían

Como conclusión, la opción de campos de césped artificial es viable, tanto para el rendimiento deportivo como económico, en fútbol. Si bien, todavía serán necesarios más estudios como el presente para que dichos resultados exhorten la percepción de futbolistas, entrenadores y gestores respecto al césped artificial en el fútbol de élite.